En el mundo del aceite de oliva existen marcas que nacen de una estrategia empresarial y otras que surgen de una auténtica tradición familiar. Aceites Urzante pertenece a este segundo grupo. Su historia comienza en la Ribera de Navarra, donde una familia vinculada al olivar desde mediados del siglo XX ha conseguido convertir una actividad local en una empresa con presencia internacional sin perder sus raíces.
Los orígenes de Urzante se remontan a 1950, cuando José Marín inició la distribución de aceite de oliva en la localidad navarra de Cascante. En aquellos años, la recolección de la aceituna seguía realizándose de forma tradicional y el aceite se obtenía mediante prensas artesanales, conservándose posteriormente en tinajas de barro. Aquella forma de trabajar, basada en el esfuerzo de agricultores y familias enteras, sentó las bases de una filosofía que la compañía mantiene hasta la actualidad: apostar por la calidad, el respeto al producto y el arraigo al territorio.
La marca Aceites Urzante como tal nació en 1985. Desde entonces, la empresa ha evolucionado incorporando nuevas tecnologías, ampliando su catálogo y adaptándose a las exigencias de los mercados nacionales e internacionales. Actualmente, sus productos llegan a más de sesenta países, convirtiéndose en uno de los nombres más reconocidos del sector oleícola navarro.
La búsqueda del equilibrio perfecto
Uno de los aspectos que distingue a Urzante es su apuesta por los aceites de oliva virgen extra elaborados mediante coupage, una técnica que consiste en combinar distintas variedades de aceituna para obtener un perfil sensorial equilibrado. En sus aceites destacan variedades como la arbequina, la hojiblanca y la verdial, que aportan matices aromáticos, suavidad y complejidad en boca.
El resultado es un aceite con aromas frescos, sabor equilibrado y una intensidad moderada que permite disfrutarlo tanto en crudo como en elaboraciones culinarias. Esta versatilidad lo convierte en un ingrediente habitual en ensaladas, verduras, carnes, pescados o simplemente acompañado de un buen pan.
Innovación y sostenibilidad
La evolución de Urzante no se ha limitado únicamente a la producción de aceite. La empresa también ha realizado importantes inversiones en sostenibilidad. Entre sus iniciativas destaca la instalación de grandes cubiertas fotovoltaicas en sus instalaciones de Navarra, un proyecto que le ha permitido reducir significativamente su impacto ambiental y avanzar hacia un modelo energético más eficiente.
Además, la compañía ha desarrollado líneas de aceite ecológico certificadas, respondiendo a una demanda creciente de consumidores que buscan productos respetuosos con el medio ambiente y obtenidos mediante prácticas agrícolas sostenibles.
Un referente de la gastronomía mediterránea
El aceite de oliva virgen extra es uno de los pilares de la dieta mediterránea, reconocida mundialmente por sus beneficios nutricionales y su capacidad para potenciar el sabor de los alimentos. En este contexto, Aceites Urzante representa la unión entre tradición, innovación y cultura gastronómica.
Más allá de ser un simple ingrediente, cada botella refleja la historia de varias generaciones dedicadas al olivar. Una historia que comenzó en los campos de Navarra y que hoy continúa llevando la esencia del aceite de oliva español a consumidores de todo el mundo.
Porque cuando tradición y calidad caminan de la mano, el resultado suele ser mucho más que un producto: se convierte en parte de una forma de entender la gastronomía.